Como en una sauna tradicional, el objetivo de la sauna de infrarrojos es provocar una transpiración saludable. La sauna está fabricada de madera (Hemlock), material natural reconocido por su gran poder de asilamiento, que permite mantener todo el calor en el interior de la sauna. Este calor es producido gracias a unos tubos que emiten unos rayos infrarrojos cuya particularidad es de actuar directamente sobre las células del cuerpo. Así, como durante un esfuerzo físico, la transpiración es debida a un aumento de la temperatura del cuerpo. La temperatura en la sauna no sobrepasa los 65°c, este ambiente menos caluroso y mucho menos húmedo que en una sauna tradicional se soporta de manera mucho más agradable.
La transpiración eficaz permite una eliminación importante de las toxinas ya que el cuerpo está en actividad y al mismo tiempo se relaja. Esta actividad permite un consumo de energía de alrededor 800 Kcal por sesión de una media hora. Las utilidades terapéuticas de la sauna de infrarrojos son numerosas:
- Eliminación de las toxinas - Gasto energético - Activación de la circulación de sangre - Estimulación del sistema inmunitario - Mejora la calidad de la piel - Relajación muscular - Desaparición de las tensiones en la nuca y en los hombros...
Todas nuestras Saunas incluyen:
Respaldo ergonómico y cómodo Fácilmente embalado para la instalación Conexión eléctrica a un enchufe estándar Ajustes de temperatura y tiempo a través de un panel Digital interior y exterior Calentamiento por tubos infrarrojos: limpio y cómodo Tiempo de pre calentamiento cortó (5-10 minutos) Radio con lector de CD Lámpara de lectura e iluminación interior y exterior por focos Placas de calor de alta seguridad Rayos infrarrojos: 5,6 a 15 µm Temperatura operacional: 10 a 65º C Puerta con cristal templado